Julia Orayen es el nombre de la mujer que protagonizó realmente el debate presidencial de México. No es una candidata, tampoco una analista y mucho menos periodista. 30 segundos bastaron para convertirle en una celebridad. Posa en la revista del conejito, sin el vestido que la hizo famosa.
Es modelo y ya se había desnudado para Playboy una primera vez, y repite en esta oportunidad, aprovechando el revuelo que ha tenido su carrera, por aparecer unos segundos en televisión nacional e internacional, con un vestido blanco de escote profundo, que puso nerviosos a los verdaderos candidatos, creó polémica en la sociedad mexicana y derritió a los caballeros, que supieron rápidamente halagar la belleza de esta argentina, radicada en México.
