El fundador de Megaupload, Kim Dotcom, en libertad condicional en Nueva Zelanda a la espera del proceso de extradición a EEUU, se ha convertido en una especie de justiciero del ciberespacio que desafía al poder estadounidense.
Decenas de miles de cibernautas admiran y siguen a este multimillonario de origen alemán en Twitter, la red social que utiliza para divulgar comentarios jocosos sobre los reveses con los que se topan la Justicia y las leyes estadounidenses promulgadas para combatir la piratería informática.






